Mexicanos Y Mexicoamericanos
La Gran Depresión
Cuando la Gran Depresión llegó en la década de 1930, los salarios agrícolas se redujeron, al mismo tiempo que la competencia por los trabajos rurales se volvió despiadada. Mientras algunos peones mexicanos hacían huelga contra los cultivadores, otros buscaban trabajo en las ciudades y emigraban a Los Angeles y otros centros urbanos. Una vez en las ciudades, encontraban nuevos obstáculos. Con el desempleo más alto de la historia de los Estados Unidos, se presionaba a los empleadores de la ciudad y del gobierno para que sólo contrataran ciudadanos que no fueran mexicanos. California aprobó una ley estatal, the Alien Labor Act of 1931, que prohibía a los comercios en sociedad con agencias gubernamentales a contratar “inmigrantes” o a aquéllos considerados “extranjeros” y “no blancos”.
Deportación e inmigración de mexicanos y mexicoamericanos a México
En 1933, el condado de Los Angeles contrató a más de una docena de trenes para deportar a más de 10 000 mexicanos que se encontraban en registros de asistencia del condado. Poco después, en 1935, la California Relief Administration (Agencia de Asistencia de California) comenzó a negar asistencia pública a los mexicanos de todo el estado. Entre 1929 y 1935, el gobierno federal participó directamente en la deportación de 82 000 mexicanos.
Como consecuencia de redadas en el lugar de trabajo muy divulgadas en toda California, los ciudadanos mexicanos y ciudadanos estadounidenses con ascendencia mexicana vivían bajo constante amenaza de ser deportados. En consecuencia, más de 400 000 regresaron voluntariamente. En muchos casos, personas nacidas en los Estados Unidos con herencia mexicana inmigraron por primera vez a México. A fines de la década de 1930, el gobierno mexicano ayudó a que los mexicanos volvieran a México, ofreciendo boletos de ida en tren a bajo costo. Sorprendentemente, más de la mitad de las casi 500 000 personas que se mudaron a México eran en realidad ciudadanos estadounidenses.
